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PRESENTACIÓN
Vídeo que presenta este Taller.
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QUÉ ES EL DUELO
Introducción a la experiencia del duelo y a su gestión.
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LA CASA DEL DUELO
Recorrido descriptivo por las etapas del duelo, acompañado por algunas sugerencias prácticas para la gestión del duelo.
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LOS CUADROS DEL DUELO
Acercamiento descriptivo y vivencial hacia algunas de las situaciones que acompañan a las etapas del duelo. Es un acercamiento acompañado de sugerencias prácticas para la gestión del duelo.
- CUADRO 1 El alivio
- Sugerencia 3. Reconciliación interior
- CUADRO 2 El descanso emocional
- Sugerencia 4. La tregua emocional
- CUADRO 3 Las lamentaciones
- Sugerencia 5. Perdónate a ti mismo/a
- Sugerencia 6. Bucea en tus sentimientos
- Sugerencia 7. Reorganizando mi familia interior
- CUADRO 4 Las lágrimas
- CUADRO 5 Las apariciones
- Sugerencia 8. El arte como herramienta
- CUADRO 6 Los roles
- CUADRO 7 La historia
- Sugerencia 9. El puzle
- CUADRO 8 La culpa
- CUADRO 9 El resentimiento
- CUADRO 10 Otras pérdidas
- CUADRO 11 Creencias sobre la vida
- CUADRO 12 El aislamiento
- Sugerencia 10. Fórmulas para salir del aislamiento
- CUADRO 13 Los secretos
- Sugerencia 11. Aprender a perdonar
- CUADRO 14 El castigo
- CUADRO 15 El control
- Sugerencia 12. Curso sobre MMB
- CUADRO 16 La fantasía
- Sugerencia 13. Crea tu propio ritual
- CUADRO 17 La fuerza
- Sugerencia 14. Un canto a la valentía
- CUADRO 18 La vida después de la muerte
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LAS CELEBRACIONES
Claves para la vivencia plena de las celebraciones: participación activa, consciente, simbólica y espiritual.
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AL TERMINAR EL TALLER
Cierre del Taller.
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BIBLIOGRAFÍA
Relación de libros que recojen los contenidos utilizados y mencionados en este Taller.
Sugerencia 5. Perdónate a ti mismo/a
Pensar que puede hacerse todo en la vida resulta un tanto irreal. También resulta irreal pretender ser perfecto y no tener que lamentarse por nada. Por eso, puedes perdonarte. ¿No es cierto que si hubieras podido elegir mejor, lo habrías hecho? Lo hiciste lo mejor que pudiste en ese momento de la vida.
A veces, perdonarse a uno/a mismo/a es tan fácil como proponérselo. En ocasiones no resulta tan sencillo. Por eso, una de las cosas que podría ayudarte es hacer un Curso de perdón. También a perdonar hay que aprender…
Perdonar es un proceso personal que nos permite recobrar la confianza en nosotros mismos para poder salir adelante cuando la vida parece haberse endurecido y nos resulta difícil de transitar. Es una afirmación poderosa de que los hechos negativos, tristes y dolorosos en nuestro pasado, a pesar del mucho dolor que nos pudieron provocar, no tienen por qué arruinar nuestro presente y mucho menos nuestro futuro. Nos ayuda a recobrar el poder sobre nuestra vida para que nuestras decisiones tengan menos raíz en el dolor y mucho más fruto en lo que es mejor para nosotros y para los que nos rodean, sobre todo para aquellos a quienes amamos. Perdonar también es dejar ir el deseo de lastimar al otro o a nosotros mismos por algún motivo que pertenece al pasado.
Tanto la investigación clínica como la experiencia nos han mostrado que conviene considerar ciertos requisitos que nos ayudan a realizar el proceso del perdón. Estos requisitos vienen a ser pasos que tú ahora puedes considerar.
1. Toma conciencia y acepta tus emociones, como la rabia o la tristeza.
Perdonar (perdonarte) no interfiere con nuestra habilidad de ser honestos respecto a lo que nos ha sucedido, así como tampoco significa permanecer vulnerables para que puedan volver a lastimarnos o seguir lastimándonos.
– En tu cuaderno destinado a las sugerencias de este Taller, puedes escribir cómo te sientes y a qué tipo de comportamiento te lleva cada una de esas emociones y/o sentimientos.
2. Deja ir y libérate de esas necesidades tuyas que no se lograron satisfacer, aquellas que sentías tener cuando tomaste decisiones u optaste por unas conductas o por unas actitudes u otras.
Esto implica también tener claridad respecto a lo que es importante, qué comportamientos son tolerables y qué límites no deben cruzarse, así como establecer reglas para que una relación pueda renovarse, si eso es lo que se desea, incluida la relación contigo mismo/a.
– Escribe en tu cuaderno aquellas necesidades tuyas. Para liberarte de ellas, pueder servirte del Proceso cotidiano de desapego. Este proceso forma parte de la Sala de Inicio al Bienestar de www.neuromeditacion.es. A cotinuación tienes el Proceso guiado por mí, y que te invito que lleves a cabo ahora mismo, tras haber escrito tus necesidades de las que te quieres liberar.
3. Un cambio en nuestra percepción del ofensor, que en este caso, supuestamente, eres tú mismo/a.
La calidad de nuestro perdón puede variar por diversas causas como son: la severidad de la ofensa, cómo era la relación previamente y cuáles han sido las reacciones subsecuentes del ofensor, de ti mismo/a. También puede variar por la comprensión que tengamos de lo que es perdonar y por la práctica que tengamos en ello.
– Puedes detenerte un instante, inspirar profundamente por la nariz y soltar el aire tranquilamente por la boca. Y, a continuación, decirte “No sabía (o no estaba en condiciones de) hacerlo mejor“.
– En tu cuaderno, puedes escribir qué es lo que no supiste hacer mejor y que podrías proponerte aprender y entrenar para crecer como persona. Y, si quieres, puedes generar un Plan de acción, con la ayuda de las preguntas que ya conoces por otras Sugerencias de este Taller:
a) ¿Qué te propones conseguir? (Trata de formulártelo en positivo. Un ejemplo es “Quiero tener tiempo para mí”. Lo mismo formulado en negativo podría ser “No quiero tener que hacer cosas todo el tiempo para los demás”.)
b) ¿Dónde y con quién quieres conseguirlo (en qué entorno o entornos)?
c) ¿Cuándo quieres haberlo conseguido? (¿Cuáles son el plazo y la fecha razonables y realistas?)
d) ¿Para qué quieres conseguirlo?
e) ¿Cómo lo vas a hacer? ¿Qué tres opciones puedes considerar?
f) ¿Y si hubiera dificultades? ¿Qué pasaría si surgiera algún imprevisto?
g) ¿Quién que podría ayudarte a conseguirlo? ¿Qué más ayuda te vendría bien?
h) ¿Quién o qué podría impedírtelo?
Ahora puedes reformular tu objetivo, si quieres, expresándolo en una frase con sujeto, verbo y predicado, en positivo, y que explicite el marco temporal. Por ejemplo: “Yo quiero dedicar entre 15 y 30 minutos, un día a la semana como mínimo, al Taller de duelo, y haberlo terminado antes de cuatro meses.”
4. Desarrolla la empatía.
Nuestra habilidad de ser emocionalmente inteligentes y poder conectar con el estado de ánimo de la otra persona, así como con su forma de pensar, con sus temores y expectativas, siendo capaces de desarrollar la comprensión que a nosotros mismos nos dará mayor claridad respecto a lo que ha acontecido. Este desarrollo de la empatía podemos aplicárnoslo a nosotros mismos, siendo capaces de conectar “con cierta distancia y perspectiva” con nuestro propio estado de ánimo, con nuestra forma de pensar, con nuestros temores, con nuestras expectativas, para poder comprendernos y generar mayor claridad respecto a lo que sentimos y a lo que ocurrió.
– Para desarrollar la empatía, puedes incorporar a tu vida la habilidad del Rapport, una habilidad generada por la Programación Neurolingüística (PNL) y que expongo en mi libro “Saca lo mejor de ti con PNL. Neurobiología y Programación Neurolingüística al servicio del desarrollo personal y profesional“.
– También resulta muy conveniente que te familiarices con los Mapas Mentales Básicos (MMB). Éste es un modelo de desarrollo de la personalidad, que se dinamiza con metodología de PNL, y que se fundamenta en los modelos tradicionales dle carácter.
5. Construye una nueva narrativa, una nueva historia, de ti mismo/a y de las otras personas.
Se trata de iniciar un nuevo capítulo en el libro de nuestra vida, aprendiendo de lo adverso y dejando atrás el dolor. Recontar una y otra vez la misma historia sólo nos deja atrapados en ella.
– Con la ayuda de lo obtenido en los cuatro requisitos o pasos anteriores, te propongo que, durante un mes, te dediques a construir tu “nueva narrativa”. En tu cuaderno, reescribe tu historia, en la que quieres perdonarte, en un rato, un día a la semana, durante cuatro semanas. Es decir, reescribe tu historia cuatro veces (o más, si lo deseas…). Y te animo a que comiences ahora mismo, después de haberte detenido en, al menos, los tres primeros pasos anteriores. El cuarto, puedes ir haciéndolo poco a poco…

