TALLER DE DUELO. Cómo superar las pérdidas en la vida

Sugerencia 2. Exploración de necesidades y Plan de acción

Puedes dedicar unos minutos a explorar tus necesidades ante la pérdida. Hacerlo te puede dar algo de alivio, a la vez quizá te proporcione cierta comprensión del momento en el que te encuentras. El alivio y la comprensión pueden proveerte del impulso para comenzar a moverte hacia lo que necesitas, y, así, recomponerte y reorganizarte. Te animo a que te dejes llevar por el siguiente guion y a que, mientras lo vas leyendo, vayas siguiendo las preguntas y sugerencias, dando tus propias respuestas que, si quieres, puedes ir anotando.

1. Al recordar tu pérdida, puedes llevar tu atención al cuerpo y darte cuenta de qué sensaciones corporales tienes. Por ejemplo: tensión en alguna parte concreta del cuerpo, frío o calor, dificultad para respirar, pesadez, estómago cerrado, nudo en la garganta, dolor en alguna parte determinada, etc.

2. ¿Qué emoción o qué sentimiento estás experimentando cuando te das cuenta de las sensaciones de tu cuerpo?

3. Las emociones y los sentimientos nos advierte de algo que puede hacernos daño, de alguna amenaza, en definitiva, de algo que puede hacer que lo pasemos mal. ¿De qué te están advirtiendo tus sentimientos? ¿De qué quieren que te cuides? ¿De qué quieren que te des cuenta?

4. Puede que haya varias cosas de las que te convenga cuidarte. Y hacerlo, deja al descubierto tus necesidades: ¿qué te vendría bien?; ¿qué necesitas de ti, de los demás, del entorno…?

5. Dadas tus necesidades:

a) ¿Qué te propones conseguir? (Trata de formulártelo en positivo. Un ejemplo es “Quiero tener tiempo para mí”. Lo mismo formulado en negativo podría ser “No quiero tener que hacer cosas todo el tiempo para los demás”.)

b) ¿Dónde y con quién quieres conseguirlo (en qué entorno o entornos)?

c) ¿Cuándo quieres haberlo conseguido? (¿Cuáles son el plazo y la fecha razonables y realistas?)

d) ¿Para qué quieres conseguirlo?

e) ¿Cómo lo vas a hacer? ¿Qué tres opciones puedes considerar?

f) ¿Y si hubiera dificultades? ¿Qué pasaría si surgiera algún imprevisto?

g) ¿Quién que podría ayudarte a conseguirlo? ¿Qué más ayuda te vendría bien?

h) ¿Quién o qué podría impedírtelo?

Ahora puedes reformular tu objetivo, si quieres, expresándolo en una frase con sujeto, verbo y predicado, en positivo, y que explicite el marco temporal. Por ejemplo: “Yo quiero dedicar entre 15 y 30 minutos, un día a la semana como mínimo, al Taller de duelo, y haberlo terminado antes de cuatro meses.”

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