TALLER DE DUELO. Cómo superar las pérdidas en la vida

CUADRO 7 La historia

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Mientras intentas comprender y encontrar el sentido a algo incomprensible, y sientes en el corazón el dolor de la pérdida, tu mente queda rezagada intentando asimilando algo nuevo en la psique. Ha sido algo demasiado rápido como para que tu mente lo digiera. El dolor ocupa el corazón, mientras la cabeza se detiene en los hechos acontecidos, los estudia y recuerda el escenario del crimen en contra del corazón. Corazón y mente se unen en un estado: el dolor de recordar el dolor.

Relatar la historia ayuda a disipar el dolor. Contar la historia con frecuencia y detalles es básico para el proceso de duelo. Conviene que lo saques todo. Necesitamos sentir la pena para curarnos. La pena compartida, solemos decir, es menos pena. Los grupos de apoyo y duelo son importantes, no sólo porque te permiten estar con otras personas que han experimentado una pérdida, sino porque proporcionan otro foro para hablar de los devastadores sucesos que han trastocado tu mundo. Cuenta la historia porque así se refuerza la importancia de tu pérdida.

Eres el detective que busca algo que te ayude a comprender cómo encajar las piezas del puzle. Al contar la historia, puedes sentir la confusión de entrar en un terreno que tiene que ser explorado. Pero hay algo al tomar las ideas profundas de la mente y manifestarlas en voz alta que ayuda a ordenar las cosas. Puede ser el andamiaje temporal que sujeta la estructura tambaleante de tu mundo. Contar la historia ayuda a volver a formar y reconstruir dicha estructura.

Verás cómo la historia cambia con el tiempo; no lo que pasó en sí, sino la parte en la que te centras. Al contar la historia también puedes conseguir importantes informaciones, ya que quien te escucha puede disponer de algunas otras piezas para completar el puzle, o puede ofrecerte un punto de vista que no habías tenido en cuenta antes.

 

SUGERENCIA 9 El puzle

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