Cómo cambiar tu vida con PNL

Las herramientas que no te enseñan

Cómo cambiar tu vida con PNL

Bienestar PNL Rendimiento 0

Cuando nos adentramos en el funcionamiento de nuestros procesos del pensamiento, nos interesa responder a la siguiente pregunta: ¿podríamos servirnos de los mecanismos naturales de nuestro cerebro para generar modificaciones y cambios en cada uno de nosotros orientados hacia la consecución de los objetivos que nos proponemos en nuestra vida? La respuesta es sí. Podemos utilizar diversos modelos de trabajo para el desarrollo personal, y uno de los más eficaces es la Programación Neurolingüística (PNL).

Artículo tomado del libro de Gonzalo Serra Fernández, Saca lo mejor de ti con PNL. Neurobiología y Programación Neurolingüística al servicio del desarrollo personal y profesional

La Programación Neurolingüística (PNL)

La PNL es un modelo de trabajo, y su valor fundamental como modelo es su utilidad. Esto significa que la PNL no trata de ser una disciplina que explica cómo es el ser humano, sino que es un modelo para el trabajo del desarrollo personal y profesional. No trata, entonces, de dar descripciones “correctas” o “verdaderas” de los procesos internos de las personas, sino de construir “mapas instrumentales” que permitan aplicar útilmente estrategias de personas y profesionales excelentes para que otras las aprendan y las incorporen a sus procesos internos propios.

Comportamiento y mapas mentales

El modelo de comprensión del ser humano de la Programación Neuronlingüística (PNL), que se fundamenta en el modelado del comportamiento, nos ayuda a conocernos mejor. El modelado del comportamiento implica observar y definir “mapas mentales” de personas (qué hacen y cómo lo viven internamente) cuyos procesos han tenido éxito y que subyacen a una actuación excepcional de algún tipo. En este sentido, el objetivo del modelado de la conducta es crear un mapa o “modelo” pragmático de un comportamiento utilizable por cualquiera que se sienta motivado para reproducir o simular algún aspecto de aquella actuación.

Con otras palabras, el objetivo de este modelado consiste en definir los elementos esenciales del pensamiento, de las emociones y de la acción requeridos para producir la respuesta o el resultado que se desea.

Se puede, entonces, definir la PNL como un estudio de la estructura de la experiencia subjetiva. La PNL estudia los patrones de “programación” creados por la interacción entre la mente (“neuro”), el lenguaje (“lingüística”) y el cuerpo. Desde la perspectiva de la PNL, esta interacción produce comportamientos efectivos y potenciadores y también comportamientos no efectivos y limitadores, de tal forma que es responsable igualmente de los procesos que se hallan detrás de la excelencia humana y de las patologías.

Origen de la PNL

La PNL fue desarrollada originariamente por John Grinder y Richard Bandler en los años 70 del siglo xx modelando los patrones cognitivos, lingüísticos y de comportamiento comunes a psicoterapeutas excepcionales como Fritz Perls (terapia Gestalt), Virginia Satir (terapia familiar) y Milton Erickson (hipnoterapia).

Si bien, a primera vista, puede que un modelo basado en las habilidades interactivas de terapeutas eficaces no parezca relevante en campos como la gestión, la enseñanza o el liderazgo, cuando pensamos en términos de comprensión de la naturaleza humana, de la percepción y los motivos que se requieren para influir en el comportamiento de alguien, descubrimos que puede haber varias zonas comunes a las habilidades de los terapeutas eficaces y las de los profesores, líderes y gestores eficaces.

Independientemente del grado de solapamiento, se pueden utilizar los mismos principios de la creación de modelos que registran el comportamiento de unas personas eficaces para encontrar los patrones de comportamiento, psicológicos y lingüísticos, de líderes, profesores y gestores, en definitiva, patrones de comportamiento para el Alto Rendimiento.

El modelado de la PNL

La mayoría de las técnicas y herramientas de la PNL han nacido de un proceso llamado “creación de modelos” o “modelado”. El principal enfoque de la PNL ha consistido en modelar conductas efectivas con los procesos cognitivos que las sustentan.

En la creación de modelos con PNL descubrimos cómo funciona el cerebro (“neuro”) analizando los patrones del lenguaje (“lingüístico”) y la comunicación no verbal. Los resultados de este análisis son llevados a estrategias o programas paso a paso (“programación”) que pueden utilizarse para transferir la habilidad a otras personas o áreas de aplicación.

Vivimos programados

Desde la PNL podemos decir que los seres humanos interactuamos con el mundo a través de programas internos que se han configurado por medio de nuestros aprendizajes, de nuestras experiencias. Dichos programas o aprendizajes se producen a través de conexiones neuronales, conexiones que están sostenidas por el lenguaje.

Saber que vivimos programados es ventajoso, pero lo más beneficioso es saber que podemos reprogramarnos: podemos desactivar los programas que nos limitan y activar otros nuevos que nos ayuden a conseguir nuestras metas. La variedad y multitud de técnicas que se han generado desde la PNL permiten desactivar las redes neuronales de nuestra programación interna y activar otras potenciadoras sirviéndonos, entre otras cosas, del trabajo con el lenguaje.

El cambio a través de la PNL

El nombre de la PNL nos permite comprender cómo puede llevarse a cabo tal reprogramación. Desde que nacemos, como hemos dicho, vamos adquiriendo aprendizajes que se comportan en nosotros como un programa informático, de tal manera que vivimos “programados” (Programación), condicionados, por nuestros recuerdos, experiencias, creencias, patrones de aprendizaje…

Dichos programas se instalan a través de redes neuronales: cada aprendizaje genera conexiones entre neuronas que, al asentarse de manera automática (hábitos) configura, junto a otros, toda una red neuronal (Neuro).

Y la programación fruto de los aprendizajes que se asienta físicamente en redes neuronales está sostenida por el lenguaje (Lingüística): el lenguaje (verbal y corporal) estructura y es estructurado por nuestros procesos de pensamiento y sostiene nuestro comportamiento y disposición ante la vida.

Utilizar los procesos naturales de nuestro cerebro

Éste es nuestro funcionamiento natural y espontáneo. Y si utilizamos los mismos mecanismos para generar nuevos aprendizajes que no nos limiten o que nos limiten menos, podemos “reprogramarnos”.

Utilizando el lenguaje de una manera que construya y nutra, podemos generar nuevos pensamientos que desactiven las redes neuronales establecidas para activar otras nuevas de manera que transformen nuestras emociones y, al final del proceso, nuestro cuerpo, sede de las reacciones y conductas inconscientes, y así se cargue de una nueva química más saludable y más potenciadora.

Aprender a aprender con PNL

Se trata, entonces, de “desaprender” los “programas” que nos limitan para aprender otros nuevos que nos potencien. O, con otras palabras: el objetivo es “aprender a aprender”. Saber cómo aprender implica conocer el ciclo del aprendizaje que nos permite salir (desaprender) de estados que nos limitan o que no resultan competentes para adquirir nuevos conocimientos y experiencias que nos conduzcan hacia una nueva competencia que resulte potenciadora en nuestras vidas.

Así, el aprendizaje experiencial tiende a ocurrir en un ciclo que se compone de varias fases claves. La competencia se alcanza a través de la acumulación de experiencias de referencia procedente de la actividad y las acciones. La toma de conciencia (el despertar de la conciencia) llega al tener mapas cognitivos y distinciones con las que etiquetar y “entender” comportamientos y experiencias.

Proceso de adquisición de nuevas habilidades

De acuerdo con la sabiduría convencional y siguiendo la línea que expone Robert Dilts, el proceso básico de adquisición de nuevas habilidades incluye un ciclo compuesto de las siguientes fases:

1. Incompetencia inconsciente. El aprendiz no tiene suficiente conocimiento o experiencia ni para entender ni para aplicar un principio o una habilidad o talento, y no necesariamente sabe que no tiene esa habilidad para entender o para aplicarlo.

2. Incompetencia consciente. El aprendiz tiene suficiente conocimiento y/o experiencia para darse cuenta de que él o ella no es capaz de entender ni de aplicar un principio o una habilidad (o cree que no puede entender o aplicar el principio o ese talento).

3. Competencia consciente. El aprendiz ha alcanzado el umbral del conocimiento necesario para entender y comunicar sobre un principio o una habilidad, pero no necesariamente ha llegado al umbral de experiencia requerido para aplicar consistentemente o promulgar el principio o la habilidad.

4. Competencia inconsciente. El aprendiz ha alcanzado el umbral de experiencia necesario para aplicar consistentemente o promulgar un principio o una habilidad, pero no necesariamente ha alcanzado el umbral de conocimiento requerido para entender y comunicar en relación al principio o a la habilidad.

5. Maestría. El aprendiz ha alcanzado el umbral de experiencia y de conocimiento necesarios para aplicar o promulgar consistentemente, es decir, con duración, estabilidad y solidez, un principio o una habilidad a la vez que entiende y sabe comunicar sobre el principio o la habilidad.

Cambiar es mejorar nuestra congruencia

Reprogramarnos implica también ganar en congruencia. La “congruencia”, desde la PNL, tiene que ver con la interrelación de las “partes” que nos configuran. En la medida en que nuestras energías y capacidades están dispersas y enfocadas en objetivos diversos, en esa misma medida será más o menos difícil alcanzar la plena felicidad, la excelencia y un nivel alto de rendimiento profesional.

La finalidad última de conocernos mejor consiste en reprogramarnos para alcanzar un grado de congruencia máximo que nos permita ser felices y poner en juego todo nuestro potencial, consciente e inconsciente.

La representación de la realidad y la PNL

La PNL trabaja para la reprogramación con el mapa mental de las personas, y en ello tiene mucha importancia la manera en que pensamos y el “lenguaje representacional” del cerebro. Cuando pensamos sobre la realidad y los acontecimientos, ya sean externos o internos, reales o imaginados, lo hacemos (siguiendo la terminología de la neurobiología) representando en nuestro cerebro el objeto de pensamiento con aspectos de las modalidades visual, auditiva, olfativa, gustativa y somatosensorial que conforman la “imagen”.

Desde la PNL se suele resumir diciendo que representamos el objeto de pensamiento a través de imágenes, sonidos y sensaciones, o por medio de las modalidades visual, auditiva y kinestésica. Cada pensamiento que elaboramos está configurado por alguna imagen, algún sonido (también consideramos como sonido lo que en ese pensamiento pudiéramos estar diciéndonos a nosotros mismos) o por alguna sensación corporal.

Sensaciones y emociones

Conviene aquí diferenciar la sensación de la emoción. Ante, por ejemplo, un incendio en la casa propia, uno puede tener, por un lado, la sensación de calor y la sensación de asfixia, y, por otro, la emoción de miedo y la emoción de tristeza por lo que se pierde o por los que puedan estar viéndose afectados.

Así como el calor y la asfixia son sensaciones y no emociones, el miedo y la tristeza son emociones y no sensaciones. Y si traemos a la mente el recuerdo de algún incendio vivido o lo imaginamos (invito a que se haga ahora), podremos darnos cuenta de que lo que estamos pensado tiene o está representado por alguna imagen, incluye algún sonido y contiene sensaciones corporales. Y ese pensamiento, representado por imágenes, sonidos y sensaciones, provoca algún tipo de emoción, entendida ésta como la valoración que hacemos del pensamiento que estamos teniendo.

El trabajo con el mapa mental

Por eso, al trabajar con el mapa mental de las personas, lo que hacemos es modificar las imágenes, los sonidos o las sensaciones de tal manera que cambiemos las emociones. Podemos probar de qué manera cambia la emoción si introducimos en nuestro pensamiento sobre el incendio mucha cantidad de agua o si introducimos el sonido de mucha agua cayendo desde varias mangueras o si introducimos una temperatura más baja, incluso de fresco.

Cambio de estado con PNL

Al trabajar sobre nuestro mapa mental conseguimos hacer un “cambio de estado”, lo que tiene una incidencia altísima en el nivel de rendimiento profesional y en la reprogramación del ser que somos, pues la secuencia neurológica de pensamientos, emociones y experiencias generan la química corporal que hace que seamos de una forma o de otra.

La PNL es un modelo de desarrollo

La PNL, por tanto, es un modelo de desarrollo del ser humano que nos permite generar los cambios que necesitamos para alcanzar los resultados deseados de una manera eficaz y ecológica con todo lo que somos y con el sistema en el que nos movemos.

Su aplicación al ámbito personal incrementa la felicidad y en el ámbito profesional conduce hacia altos niveles de rendimiento. Y la combinación de ambas facetas se traduce en resultados personales y corporativos, tanto que, al utilizar la PNL, incluso podemos hablar de felicidad en el trabajo, de felicidad laboral o de rendimiento y bienestar.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: ¡El contenido está protegido! - Content is protected!